Un arduo trabajo para la educación ciudadana

El pasado 16 de mayo saltó la noticia. Todos los ediles del PP (menos una) abandonaron la sala de plenos de Toledo, antes de que una madre, portavoz de familias de niños enfermos de cáncer del Hospital Virgen de la Salud, hablase de la situación de las instalaciones y la falta de personal en dicho hospital. Tras leer la noticia y ver el vídeo, sentí a la par rabia y una profunda vergüenza por esos políticos que, al parecer, no se inmutan frente al dolor, el sufrimiento y la indefensión de los ciudadanos a quienes representan y, se supone, han de servir con su responsabilidad política. Después he tratado de entender a qué se deben estas conductas incívicas y asociales, y por qué ocurren. Así que me puse a indagar hasta encontrar un grupo de estudios experimentales que pueden ofrecernos alguna luz.

El más antiguo es de 1996 y fue llevado a cabo por sociólogos alemanes (1). En él se indagó la relación entre una respuesta agresiva y el estatus social. El experimento fue muy simple: utilizando un coche experimental que bloqueaba el paso de otros en un semáforo, se medía el tiempo que el conductor bloqueado tardaba en hacer sonar el claxon o emitía una ráfaga con las luces. Las conclusiones fueron claras. El estatus del coche bloqueado correlacionaba positivamente con la tendencia a emplear respuestas agresivas. Dicho de otra manera: los conductores y conductoras de coches lujosos tienen más tendencia a generar agresividad al volante que quienes conducen coches de menor estatus y más utilitarios.

Un segundo estudio lo realizaron investigadores de las universidades de California y Toronto, y lo publicó la Academia Nacional de Ciencias de Norteamérica(2). Analizó, a través de siete estudios (naturalistas y experimentales), la relación entre el origen social y el comportamiento ético. Sus resultados: los individuos de clase alta tienen una mayor tendencia a actuar sin ética, de modo inmoral. Según los autores, es la búsqueda del interés personal que distingue a la élite (es decir, a las clases altas), el aumento de las riquezas, asociadas con el estatus y la codicia, lo que promueve sus ‘fechorías’ (wrongdoing). Su sentido de la economía, señalan los investigadores, con su enfoque en la maximización del propio interés, puede llevarles a ver la avaricia como algo positivo, benefi cioso y aceptable. La actitud favorable a la codicia explica la propensión hacia comportamientos poco o nada éticos. A su vez, los comportamientos no éticos al servicio del interés propio alimentan una dinámica de auto-perpetuación que agrava aún más las desigualdades económicas en la sociedad.

Si creen que estas investigaciones parecen un tanto forzadas, tengan en cuenta algunos acontecimientos recientes. Recuerden la reacción de la expresidenta de Madrid cuando iba a ser multada por una infracción de tráfico el pasado abril; la inmunidad de la que gozan ciertos banqueros y familias de alto rango; los intentos sostenidos por obtener pingües ganancias de la venta (llamada privatización) de servicios sanitarios públicos. El tratamiento preferente frente a la justicia de los 10.000 políticos aforados, un hecho en sí mismo único –y escandaloso – en la política europea. Los privilegios para la especulación y la salvaguarda de sus beneficios, de la que gozan ciertos grupos de poder. La impasividad con la que se emplean los fondos públicos para tapar pérdidas privadas (como con las autopistas de peaje), y la insensibilidad con la que
estos mismos grupos, banqueros y oligarcas (3) demandan una constante bajada de salarios de los trabajadores y trabajadoras, así como la conversión del despido en un ejercicio de egoísta arbitrariedad. La lista es, a estas alturas, casi interminable. Estas conductas no son patrimonio nuestro; están bastante extendidas en el mundo. Les pongo un ejemplo de Chile. Tras el incendio que asoló un gran número de cerros de Valparaíso, muchas de las familias que lo perdieron todo, carecieron de lo básico para vestir, alimentar y cuidar a sus bebés. El pueblo chileno es un pueblo solidario y, además de ayudar a desescombrar, comenzaron a enviar agua, pañales, herramientas y alimentos no perecederos. Sin embargo, los supermercados, al día siguiente del incendio, subieron escandalosamente el precio de dichos productos. ¿A quién creen que pertenecen dichos supermercados? A grupos familiares que componen la oligarquía chilena. Balibar (2013)(4) lo ha dejado dicho: el neoliberalismo de los grupos de poder se afianza en una lógica de la des-democratización.

Representar al pueblo o ser su responsable ha perdido sentido, porque se anula el sentido del servicio público. Los beneficios individuales, egoístas y mercantiles son mucho más importantes. La des-democratización a la que nos someten es un acto violento y excluyente.

Es arduo, el trabajo que tienen por delante nuestras escuelas para que las futuras generaciones no permitan estos atropellos; para que nuestra sociedad sea más civilizada y decente. En esta tarea no pueden estar solas; necesitan todo el apoyo cotidiano de los ciudadanos y ciudadanas que, además de indignados, estén dispuestos a cambiar las cosas y actuar. La educación y la escuela son uno de los pocos espacios que nos quedan para ello.

———————————-

(1) Diekmann, Andreas et al. (1996) Status and Aggression: A field Study Analyzed by Survival Analysis. The Journal of Social Psychology. 136 (6): 761-768.

(2) Piff , (2012) Higher social class predicts increased unethical behavior. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America. (109), 11. doi: 10.1073/pnas.1118373109

(3) Creo sinceramente que ya ha pasado la época de lo “políticamente correcto” y tenemos que volver a desempolvar viejos y vigentes conceptos como los de oligarquía, élites, lucha de clases y otros parecidos.

(4) Baliabar, Étienne (2013) Ciudadanía. Buenos Aires. Adriana Idalgo.

Publicado en ESCUELA el 29 de Mayo de 2014 Núm. 4.025 (796)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s